Los orígenes de ESPilar: la Escuela de Español más dinámica para aprender online ✨

Los orígenes de ESPilar: la Escuela de Español más dinámica para aprender online ✨

Los orígenes de ESPilar: la Escuela de Español más dinámica para aprender online
Pilar Sanchis
08/04/2020

¡CIERTO! No es muy común que una profesora de español, con un precioso trabajo en la Universidad y que ha cumplido su sueño de enseñar su propia lengua, de dar clases de español a estudiantes de todas las edades y de muy diferentes naciones, se levante un día queriendo dejar todo para abrir una página web… ¡Pero es que yo no soy una profesora común y esta no es una página web cualquiera! Esta es la Escuela de Español Online de mis sueños: ESPilar.

¿Cómo empezó todo? Pues no creáis que la idea de enseñar español a través de internet surgió de repente: hace algunos añitos, cuando esperaba mi primer hijo, daba clases de español en la Universidad de Trieste y empecé a pensar en cómo sería permitir que los estudiantes pudieran aprender español a través de la red. Así fue cómo surgió la idea de este proyecto, con la intención de compaginar mi vocación y el tiempo cerca de mi familia.

Sin embargo, mi hija nació, alargué mi tiempo de maternidad todo lo que pude y más tarde conseguí compaginar el trabajo con la familia, y seguir adelante… Mi pasión siempre había sido enseñar español, llevaba trabajando años en ello y ¡me encantaba! Pero, más allá de las actividades en el aula, necesitaba más tiempo y espacio: en mi anterior trabajo en la Universidad de Liubliana dirigí un grupo de teatro, organicé una Semana de la Hispanocultura, y quise seguir con estos proyectos en Trieste… Representamos otra obra de teatro español poco antes de que naciera mi segundo hijo. Y desde ese momento, tuve que renunciar a las actividades extracurriculares; sobre todo, cuando llegó mi segundo trabajo en la Universidad de Venecia.

“No, no, no puede ser”, empecé a pensar dos años después; “amo enseñar español, me encanta el contacto con mis estudiantes, pero… paso mucho tiempo fuera de casa, lejos de mis hijos…”. Además, el aula se me quedaba pequeña y ya no tenía ni un segundo para organizar las actividades que tanto me gustaban. El “sistema” aprieta y la clase y el alumnado… languidecen.

Y, entonces, volvió aquella idea, una escuela de español en línea…, y comentándolo con mis queridos estudiantes de español (a los que les debo tanto) me animaron a entrar en el mundo de la red… Bueno, más bien, de las redes sociales: “¡Pilar, lo primero que necesitas es un perfil de Instagram!”. Y, ni dicho ni hecho, se levantaron de sus asientos, vinieron a mi mesa y me abrieron una cuenta, ¡en un plis plas! ¿El nombre? Nos costó semanas, pero, al final, entre los muchos pensados, escogimos ESPilar: era corto y fácil de recordar, me presentaba (es Pilar), y recordaba el inicio de las palabras español y España. Así es: ESPilar, ESPañol, ESPaña. Los 3 “elementos” fundamentales de esta Escuela de Español.

ESPilar, por fin, tomaba forma…

Ya no había vuelta atrás, ya estaba yo ahí, en medio de todos… ¡en mi salsa! Y, poco a poco, con aquellas publicaciones, la interacción con los seguidores y la enseñanza del español a través de este medio me dije: “Ha llegado el momento de abrir mi propia página web”.

Y aquí estoy, con un proyecto que acabo de lanzar, gracias a la ayuda inestimable de un gran profesional, Max Camuñas, y al apoyo incondicional de mis seres queridos: mi familia, mis amigos y… mis estudiantitos de español. ¡A todos y cada uno de ellos les dedico este sitio web; esta Escuela de Español Online!

A través de sus páginas me veo plenamente reflejada, mi estilo, mi personalidad, mi profesionalidad: junto a las clases de español, que me permiten seguir teniendo un contacto directo con los estudiantes; están los recursos y todo el material preparado por mí, lo que me aporta desarrollar mi parte creativa mucho más de lo que permitía el aula de la Universidad, en la que muchas veces me tocaba renunciar a actividades que habría extendido mucho más por estar obligada a seguir con un programa didáctico establecido y que, en muchas ocasiones, tenía mucha menos utilidad para el alumno de español que, quizás, las otras actividades más interactivas que pretendíamos llevar a cabo.

No obstante, y de ello pueden dar fe los miles de estudiantes que he tenido a lo largo de estos años, siempre intenté que las clases de español fueran divertidas, motivar a los alumnos para que se sintieran cómodos a la hora de hablar español, con sus errores (que no son sino el impulso que nos lleva a aprender), traer España y la cultura española al aula de español, como si estuviéramos en una reunión con amigos en un lugar de La Mancha, por ejemplo.

Pero no nos engañemos, estudiantitos de español, un idioma, ya sea el castellano o el chino mandarín, se aprende practicándolo: para saber español hay que leer en español, escribir en español, escuchar español y, sobre todo, HABLAR ESPAÑOL. Sí, hablarlo, porque el gran porcentaje de una lengua es trasmitido a través del discurso oral; por lo que, os aviso ya, es inútil aprender listas de vocabulario, reglas gramaticales, pronunciación perfecta…, si no sabemos comunicar en español, si nos falta la espontaneidad y la fluidez necesarias para iniciar o seguir una conversación, una vez que vayamos a España, México, Colombia, Ecuador o cualquier otro país de habla hispana. Así que os invito a hablar en español con vuestro amigo chileno, con vuestra novia madrileña, con vuestro primo argentino o con vuestro personaje favorito de La casa de papel. Y no, no he perdido la chaveta, hablar solos o con un personaje imaginario nos permite poner en práctica nuestros conocimientos de español, observar dónde tenemos lagunas, qué fallos cometemos y, así, recurrir, esta vez sí, al diccionario, a la gramática y a los manuales con el fin de saber lo que no sabemos o para comprobar si lo que estamos diciendo es correcto o no en español. ¡Vamos, que habléis como locos!

En fin, si has llegado hasta aquí, ya sabes dónde estás. Pero, además, espero que hayas aprendido vocablos nuevos: mi intención siempre, como le digo a mis estudiantes, “es que cada vez que yo hablo, vosotros aprendáis algo nuevo en español”. Y no me negaréis que por lo menos habéis encontrado alguna expresión española que no conocíais… Pues bien, si necesitas aprender estas y otras muchas más, como ya he dicho en el vídeo, te invito a seguirme y a que aprendas español real y de forma rápida, dinámica y divertida a través de esta Escuela de Español y de los muchos recursos que te ofrezco. ¡Nos vemos en ellos!

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Sobre Pilar

¡Hola! Soy Pilar, profesora de español desde 2006 en la Universidad, y si quieres aprender español real de forma rápida, dinámica y divertida… ¡seré también tu profesora!